Wall-E

Curiosa y atrevida es la nueva propuesta de la gente de Pixar. Alejándose de la temática de sus anteriores películas, más cercanas a un publico infantil-juvenil, aunque luego las vea gente de todas las edades, en esta ocasión se desmarcan con un argumento de ciencia ficción mucho más adulto sobre la soledad, el amor, la ecología y el futuro de la humanidad.

Sorprende que una película tan moderna como esta, cuya técnica ha conseguido que el espectador se olvide de estar viendo unos dibujos animados gracias al hiperrealismo de sus escenarios, se desarrolle como si se tratase de una película clásica muda. Así, durante la primera mitad de la película, salvo unos actores de carne y hueso que aparecen en un video, algo que hasta ahora no se había visto en ninguna película de Pixar, no se dice ni mú. Esa es sin duda la mejor parte de la película, cuando conocemos a los dos robots protagonistas. Dos prodigios de la animación y de la comicidad que, pese a lo inexpresivo de su aspecto, consiguen transmitir toda clase de emociones y sentimientos hasta el punto de hacernos creer que están vivos y hacernos reir con sus peripecias.

La segunda mitad no resulta tan brillante aunque no deja de tener su interés. Nuestro protagonista se encuentra con los últimos vestigios de la humanidad. Una humanidad aborregada, dependiente de la tecnología, y tan aislada que no ve más allá de la pantalla que tiene delante de las narices. Posiblemente una critica velada a la sociedad actual, tan apegada a internet, al móvil o a la videoconsola,  pero que queda diluida por ser el segmento con más acción.

Pero Wall-E es además un canto a la ciencia ficción y no solo por el argumento. Los espectadores más avispados y puestos en el tema disfrutarán encontrando referencias a otros títulos clásicos del género como Cortocircuito, E. T. o el más evidente: 2001 (timón-piloto automático con ojo de Hal 9000, el rescate espacial de Wall-E, Así Habló Zarathustra, El Danubio Azul…)

Se sea o no aficionado a la ciencia ficción, Wall-E es una apuesta segura que no decepcionará a nadie.

2 comentarios para “Wall-E”

  1. A mí la película me ha fascinado. Y que luego más de un mostrenco se lleve un Oscar al mejor actor estando Wall-e y Eve. Es una maravilla del ritmo, una alegoría constante y una llamada de atención como pocas.

    Esto sí que es un mensaje ecologista y no El incidente de Shyamalan.

  2. Si finalmente nominan a Heath Ledger al Oscar por el Joker, sería injusto que no nominasen también a alguno de estos robots. Total, ni el uno ni los otros lo podrán disfrutar en el caso de ganar.

Escribe un comentario